Unidad 2. El proceso de socialización

VALORES ÉTICOS – 2º DE ESO

  • ¿Cómo llegamos a ser quienes somos?
  • El proceso de socialización
  • El respeto a la dignidad humana
  • La conducta asertiva

UNIDAD 2. EL PROCESO DE SOCIALIZACIÓN

0.  Actividades iniciales
1.
El proceso de socialización
2. El respeto a la dignidad humana
3. La conducta asertiva

FUENTE principal para la elaboración de los apuntes:
X. Martí Orriols, C. Prestel Alfonso, VAL, Valores éticos 2, Vicens Vives, Barcelona 2016.

images
Apuntes en PDF de la unidad 2: “El proceso de socialización”

ACTIVIDADES INICIALES (para realizar -antes, durante o después de la explicación del tema- en el cuaderno/portafolio o también en otros soportes): 

1. Tu árbol genealógico

  • Busca información acerca de tu familia y confecciona tu árbol genealógico. Puedes entrevistar a tus padres, tíos, primos, abuelos…
  • Si consigues fotos de tus familiares, añádelas a tu árbol. No hace falta que sean originales: puedes usar fotocopias.
  • Para este trabajo es importante que queden reflejadas cuatro generaciones: la de tus bisabuelos, la de tus abuelos, la de tus padres y la tuya. Para cada persona que elijas de cada generación has de recopilar la siguiente información:

a) Resumen biográfico: escribe el nombre de tus familiares, la fecha aproximada en que se casaron (si es que se casaron), si fueron o no a la escuela y hasta qué edad, dónde vivieron, de qué trabajaron, cuántos hijos tuvieron…
b) Acontecimientos históricos: ¿qué importantes acontecimientos históricos les tocó vivir? (guerras, catástrofes naturales, etc.)
c) Escuela: ¿Cómo era la escuela en esa época? ¿Cómo eran los maestros? ¿Cómo eran los alumnos?
d) Personajes famosos: ¿Cuáles eran los personajes más populares en esa época?
e) Otras cuestiones: añade otras informaciones para enriquecer tu trabajo

  • Cuando te toque escribir sobre ti, escribe acerca de tu vida y de las diferencias que hay con respecto a la vida de tus antepasados. ¿Es muy diferente la vida que tienes tú con respecto a la vida que tuvieron ellos? ¿Por qué?
  • Puedes hacer el trabajo como quieras: en una cartulina grande, en un cuaderno, en varias hojas, añadiendo vídeos, audios, etc.
  • Deberás exponerlo en clase y entregárselo al profesor para su revisión.
PINCHA en el árbol para obtener un documento en PDF con las instrucciones para realizar la tarea

2. Visualización en clase del reportaje “Conectados” de Salvados

  • ¿De qué trata el documental?
  • En el minuto 17:28 se habla de los indicios que pueden hacer que nos demos cuenta de la adicción al móvil. ¿Cuáles son esos indicios, esas señales?
  • (Minuto 23:16) “Nos relacionamos a través de una pantalla, no nos olemos, no nos tocamos, no vemos si lo que decimos encaja en lo que queremos que la otra persona entienda, ponemos una frase y la otra persona la recibe con otra intención y nos da igual… no creo que tengamos que sustituir lo real por lo virtual”. Explica esta frase con tus propias palabras. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
  • ¿Te has sentido identificado/a con alguno de los testimonios que aparecen en el vídeo? ¿Conoces a alguien que tal vez sí pudiera sentirse identificado/a?
  • Algunas frases para reflexionar conjuntamente:

(Minuto 24:08) “Es una herramienta estupenda, pero hagamos un buen uso, que no nos supere”. ¿Cuál puede ser un “buen uso”?
(Minuto 28:15) “Desde que me levanto hasta que me acuesto estoy siempre, de forma perenne, conectado al móvil”
(Minuto 31:40) “Hay un componente importante de narcisismo (…), me mola que me reconozcan, que digan lo guapo que soy…”
(Minuto 44:05) “Mi hijo, por ejemplo, cuando llega la hora de cenar, me dice: `no, no, que tengo que terminar la partida´”
(Minuto 44:20) [Un profesor dice] “Llega muerto de sueño y me relata su hermana mayor, que duerme en el mismo dormitorio, que es que se queda con el móvil jugando a los videojuegos hasta altas horas de la noche y los papás y las mamás no saben nada de ello”
(Minuto 46:00) [Un profesor dice] “Yo creo que deben conocer bien el contexto en el que se mueven. Cuando, por ejemplo, hablan de subir fotos o bajar fotos, como si fuese a una alacena común que nos pertenece a todos. Creo que es bueno que sepan que lo que hacen es subir esas fotos a plataformas de grandes corporaciones que se quedan con los derechos de nuestras imágenes”
(Minuto 46:20) [Una madre dice] “Negar que existe o prohibirlo es inútil, así que asumámoslo, pongamos unas reglas y aprovechemos todo lo positivo que pueda tener esta herramienta”. ¿Qué cosas positivas tienen las nuevas tecnologías relacionadas con internet y los móviles?
(Minuto 47:50) [El filósofo Zygmunt Bauman dice] “Somos solitarios en contacto permanente. Pero ninguna de esas conexiones es lo suficientemente profunda como para romper nuestra soledad”.
(Minuto 53:32) [El filósofo Zygmunt Bauman dice] “Lo que se ha perdido es lo que los sociólogos llaman las “habilidades sociales”, habilidades de diálogo, de intercambio. Una de las artes más difíciles es el diálogo. Pero, a la vez, sin diálogo estamos acabados.
(Minuto 01:00:15) [El filósofo Zygmunt Bauman dice] “El regalo más importante que puedes hacer a la gente que quieres es darles el sacrificio de tu tiempo”.


1. El proceso de socialización

Desde niños aprendemos de nuestros padres, y de las demás personas con las que nos relacionamos, lo que se considera que está bien y lo que no, lo que es importante y valioso, lo que se espera que hagamos y lo que debemos evitar. Es decir: aprendemos a pensar y a actuar como personas capaces de vivir en sociedad y aceptar las reglas que la sociedad nos impone.

Llamamos socialización a este aprendizaje de normas, valores y hábitos de conducta propios de nuestra sociedad. Es un proceso gradual que dura toda la vida, pero cuya mayor intensidad se manifiesta durante la infancia y la adolescencia.

En los primeros años de vida, la socialización supone adquirir el modo de ser de las personas adultas que nos rodean: su forma de hablar, de gesticular, de actuar o de expresar emociones en función de la situación en que nos encontremos. Nuestros padres y abuelos, nuestros profesores, nuestros amigos y algunos personajes que aparecen en los medios de comunicación son para nosotros modelos de conducta, y al imitarlos interiorizamos y hacemos nuestro su modo de pensar, de sentir y de comportarnos.

Más tarde, nuestra socialización continúa al tener que aprender cómo comportarnos en la escuela, en la universidad, en el mundo laboral y en muchos otros ámbitos en los que se desarrollará nuestra vida.

Daniel Camacho, Fundamentos de sociología, Editorial UNED, Costa Rica, 2007, p. 8
Anthony Giddens, Sociología, Alianza Editorial, Madrid, 2000, p. 51.

 François Truffaut (1970), El pequeño salvaje (L’enfant sauvage). “Película basada en hechos reales acontecidos a finales del siglo XVIII. Narra el proceso de educación de un niño que creció aislado en el bosque sin contacto alguno ni con los hombres ni con la civilización. Una de las películas más celebradas de Truffaut”. (FILMAFFINITY)

En el proceso de socialización intervienen distintos agentes: la familia, la escuela, el grupo de iguales y los medios de comunicación son los más destacados.

En el seno de la familia se produce lo que llamamos socialización primaria. Se trata de la adquisición de las normas básicas de convivencia, así como de los primeros lazos afectivos que nos unen a los demás. También en la familia aprendemos a establecer valoraciones y a expresar nuestros sentimientos. La acción socializadora de la familia se ve completada por otro agente de socialización fundamental como es la escuela, en la que no solo se adquieren conocimientos y destrezas útiles para la vida, sino que también se aprenden normas y valores.

Al entrar en la adolescencia comienza una nueva etapa: la socialización secundaria. En ella entran en juego nuevos agentes socializadores como el grupo de amistades, asociaciones juveniles y, cada vez de un modo más intenso, los medios de comunicación (TV, cine, internet…). En el grupo de iguales se produce el aprendizaje de valores como la amistad, la lealtad, la cooperación o la solidaridad. Además, los amigos pueden servirnos para reforzar nuestra identidad y proyectarnos hacia el futuro. Asimismo, los medios de comunicación tienen cada vez un papel mayor en la educación de los jóvenes ofreciéndoles una visión más amplia del mundo y, a la vez, modelos con los que identificarse. Sin embargo, la influencia que ejercen puede ser positiva o negativa en función de los valores que transmiten.


2. El respeto a la dignidad humana

Todas las personas adquirimos y hacemos nuestros los valores y normas propios de las sociedad donde hemos crecido. Esto es algo positivo porque nos permite saber cómo hemos de comportarnos en determinadas situaciones (o, al menos, cómo se espera que nos comportemos). Así, por ejemplo, no podemos comportarnos de igual manera si estamos en el parque con los amigos que si estamos en una clase; tampoco actuamos igual en una fiesta que si asistimos a un funeral. Estas cosas las sabemos no porque sean innatas, sino porque las hemos aprendido de nuestros mayores a lo largo del tiempo.

Por otra parte, los valores, normas y costumbres de cada sociedad dependen de factores geográficos, históricos, económicos y culturales que a lo largo del tiempo han creado una manera colectiva de vivir distinta de las demás. El modo de saludarse, de vestirse, de alimentarse o de relacionarse puede variar mucho de un lugar a otro, hasta el punto de que lo que a nosotros nos parece extraño o incluso ridículo, puede ser algo normal en otros pueblos.

El rey emérito de España, Don Juan Carlos, saluda al anciano maorí Gerrard Albert durante su visita al Parlamento de Wellington en Nueva Zelanda (El País, 23 JUN 2009)
Un saludo japonés

Ahora bien, las diversas formas de vida, costumbres y creencias no deberían servir como pretexto para justificar algunos hábitos y prácticas que atentan directamente contra la libertad, la seguridad o la dignidad de las personas. Por eso es conveniente establecer un límite que ninguna norma social puede transgredir: el respeto a la dignidad y los derechos humanos universales. Sobre esto profundizaremos en un tema posterior.

Algunas de las prácticas y actitudes contrarias a la dignidad y a los derechos humanos son las siguientes:

  • El racismo (menospreciar y discriminar a otras personas por el color de su piel o por pertenecer a una etnia diferente de la propia)
  • La xenofobia (rechazar a las personas por razón de su origen, por el hecho de provenir de un país extranjero)
  • La homofobia (rechazar a las personas homosexuales)
  • La discriminación de la mujer (todavía hay ámbitos y situaciones en las que se considera a la mujer como inferior al hombre; también las mujeres son objeto de muchas formas de violencia)
  • La explotación infantil (muchos niños se ven obligados a trabajar para poder subsistir o ayudar a sus familias)
  • La esclavitud (aunque es ilegal en la mayor parte de países, se sigue practicando de forma encubierta en muchos lugares)

Una sociedad libre y justa es aquella donde las personas pueden elegir responsablemente su modo de vida sin que nadie les imponga cómo deben pensar o actuar. El único límite a nuestra libertad debe ser el respeto a la libertad y a los derechos de los demás.

3. La conducta asertiva

Además de determinados valores como el respeto, la justicia o la generosidad, para alcanzar una buena convivencia necesitamos tener determinadas habilidades sociales. Muchos de nuestros problemas para relacionarnos con los demás provienen de nuestra falta de habilidad para expresar deseos, opiniones o intereses. Unas veces nos alteramos demasiado y nos comportamos de un modo agresivo. Otras, en cambio, nos resignamos a hacer lo que quieren otras personas sin atrevernos a expresar lo que pensamos. En ambos casos falta algo esencial para las relaciones personales: la asertividad.

Fernando Zepeda Herrera, Introducción a la psicología, Pearson, México, 2008, p. 301

La persona asertiva es aquella que es capaz de expresar lo que siente y piensa con total libertad, sin temor a una posible reacción negativa por parte de los demás, pero procurando no ofender a nadie. Además, es capaz de pedir ayuda cuando la necesita o de decir “no” educadamente cuando le proponen hacer algo que no quiere hacer. Por otra parte, ser asertivos significa asumir que no somos perfectos y que tenemos derecho a cometer errores o a cambiar de opinión sin tener que sentirnos mal por ello.

Vamos a describir tres posibles estilos de conducta que pueden darse en la vida real:

  • La conducta pasiva o sumisa: se caracteriza porque la persona no es capaz de expresar sus sentimientos, opiniones, necesidades… Esto puede provocar que los demás le digan lo que tiene que hacer o que se intenten aprovechar de ella. En ocasiones esto puede ocasionar que las personas pasivas se sientan incomprendidas y manipuladas, lo cual conduce a una baja autoestima, sentimientos de culpa o ansiedad.
  • La conducta agresiva: supone el otro extremo. La persona agresiva expresa lo que siente y desea de un modo inapropiado e injusto, sin respetar las necesidades de la otra persona. A la larga esta actitud puede provocar rechazo ante otras personas y conducir al aislamiento y la pérdida de autoestima.
  • La conducta asertiva: es el punto medio entre la pasividad y la agresividad. Una persona asertiva expresa con sinceridad sus opiniones, deseos y sentimientos, pero al mismo tiempo tiene en cuenta los sentimientos y necesidades de los demás. Ni se aprovecha de otras personas ni deja que abusen de ella. Asimismo, logra comunicarse de un modo educado, sincero y directo.


CUESTIONES PARA REPASAR LOS CONTENIDOS:

  1. ¿Qué es la socialización? ¿Cuáles son sus principales agentes?
  2. Enumera y explica cinco actitudes que atenten contra la dignidad humana.
  3. Describe con ejemplos en qué consisten los tres estilos de conducta tratados en este tema: conducta pasiva, agresiva y asertiva.
  4. ¿Qué es lo que te ha parecido más interesante de este tema? ¿Por qué?
  5. ¿Te gustaría profundizar en alguno de los temas tratados? ¿En cuál/cuáles? ¿Por qué?