Unidad 2. La importancia de la ética

VALORES ÉTICOS – 4º DE ESO

  • ¿Cómo afrontar los retos del siglo XXI?
  • Ética para un mundo cambiante
  • La teoría ética de Kant

UNIDAD 2. LA IMPORTANCIA DE LA ÉTICA 

FUENTES principales para la elaboración de los apuntes:
X. Martí Orriols, C. Prestel Alfonso, VAL, Valores éticos 4, Vicens Vives, Barcelona 2016.
Aproximándonos a la Ética: https://aproximandonosalaetica.wordpress.com/

Unidad 2. La importancia de la ética (apuntes en PDF)

ACTIVIDAD INICIAL (para realizar en el cuaderno/portafolio y en la pizarra): 

1) Vamos a ver la entrevista al profesor Jesús Alhambra realizada para Filosofía en la Azotea en la que se tratan cuestiones relacionadas con el presente tema. Respondamos a las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo describe el profesor la situación actual en el mundo?
  • ¿Cómo imagina el futuro?
  • ¿Qué considera que podamos hacer las personas para mejorar la situación?
  • Resume tu opinión al respecto de los amplios temas tratados: ¿cómo ves tú la situación? ¿estás de acuerdo con el profesor entrevistado?

1. ÉTICA PARA UN MUNDO CAMBIANTE

Al comparar la sociedad actual con la forma de vida propia de épocas pasadas nos damos cuenta de los profundos cambios que se han producido en los últimos años. Esta transformación se debe, entre otras cosas, al efecto de los avances científicos y técnicos, al desarrollo económico y social, a la creciente interrelación entre las distintas partes del mundo y a la evolución de las costumbres y de los modos de pensar.

Nuestra sociedad es cada vez más compleja, diversa e interesante. Sin duda, esta complejidad enriquece nuestra vida, pero al mismo tiempo suscita nuevos problemas y desafíos que antes no existían. En este entorno parece esencial disponer de algún tipo de guía que nos ayude a orientar nuestro comportamiento y nuestras decisiones. A pesar de todos nuestros avances científicos y técnicos, si no contamos con criterios éticos claros para guiar nuestras acciones, corremos el riesgo de adoptar decisiones equivocadas.

Leer la edición ilustrada de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Hoy en día, los criterios éticos de conducta que consideramos esenciales están basados en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Cualquier decisión o medida que se adopte tiene que ser compatible con el respeto a la dignidad y a los derechos de las personas. Además, debemos recordar que el desarrollo científico, económico y social debe preocuparse por el cuidado de nuestro planeta, para garantizar el porvenir sostenible a las generaciones futuras.

En definitiva, en un mundo donde a pesar de tantos avances existen múltiples amenazas a la dignidad y a los derechos humanos (guerras, terrorismo, hambre, desigualdades económicas, desarrollo insostenible, degradación medioambiental, etc.), la reflexión ética parece resultar muy necesaria.

¿Cuáles son los derechos humanos de tercera generación? (Web de ACNUR)
Los derechos de tercera generación (Web de AI Catalunya)

 2. LA TEORÍA ÉTICA DE KANT

En nuestra vida hay muchas cosas que no dependen de nosotros: se trata de aquellos factores que nos rodean y que forman parte de nuestras vidas aunque no los hayamos elegido. Entre ellos están el país en el que hemos nacido, las costumbres de la sociedad en la que habitamos, las creencias compartidas por la mayoría de la gente que nos rodea o el idioma que hablamos. Aunque haya muchas cosas que no dependen de nosotros, lo cierto es que nuestra vida la vamos construyendo nosotros mismos al elegir libremente entre las diferentes posibilidades que se nos presentan. Por eso, si queremos que nuestra vida sea verdaderamente nuestra, hemos de aprender a decidir de manera independiente, tratando de pensar por nosotros mismos.

En el ámbito de la ética esto significa que debemos esforzarnos por actuar con autonomía. Una persona es autónoma cuando es capaz de elaborar sus propias normas de conducta. La actitud contraria es la heteronomía, que se produce cuando las reglas de nuestra conducta no las decido yo, sino que las establecen otros.

Tomarse en serio la autonomía tiene importantes consecuencias en el ámbito moral de nuestras vidas, pues nos obliga a cuestionarnos constantemente nuestro comportamiento. El filósofo Immanuel Kant reflexionó sobre ello profundamente. Kant aspiraba a elaborar una propuesta que pudiera servir para todos los seres humanos, sin importar su situación ni el lugar o el momento en que viviera cada uno. Pero esto solo puede lograrse prescindiendo del contenido material de la ética (es decir de normas concretas que debemos seguir) y elaborando, en su lugar, una teoría ética formal.

La teoría de Kant propone que cada persona elabore sus propias reglas de manera autónoma. Al tratarse de una ética formal, esta teoría no nos dice cuál debe ser el contenido de estas reglas. Lo único que nos indica Kant es el procedimiento que debemos seguir cuando elaboramos las normas para asegurarnos de que estas reglas sean válidas. Si quiero que las normas individuales de conducta que autónomamente he elegido resulten éticamente válidas debo asegurarme de que las he elaborado siguiendo el procedimiento adecuado. Este procedimiento puede enunciarse de varias maneras, aunque tal vez la más clara sea la siguiente: «Elige siempre normas de conducta que puedas querer que se conviertan en leyes universales».

Kant llamaba imperativo categórico a este requisito básico que todas las máximas individuales deben satisfacer. Esta formulación del imperativo categórico insiste en la importancia de elegir reglas de conducta que puedan ser universales.

De acuerdo con la propuesta kantiana, cuando estamos pensando en las reglas de comportamiento que vamos a escoger tenemos que hacer un esfuerzo por imaginar qué es lo que ocurriría si todas las personas se comportasen del mismo modo. ¿Sería deseable un mundo en el que todos se guiasen por las mismas normas de conducta que nosotros hemos elegido? Si la respuesta es negativa, entonces esas normas de conducta no son válidas, porque no son universalizables

Además de la formulación anterior, existen otras maneras distintas de enunciar el imperativo categórico kantiano. Una forma alternativa de expresar la condición que nuestras normas deben cumplir es la siguiente: «Elige siempre normas de conducta que respeten la dignidad de la persona y que traten a los demás como fines en sí mismos y no solo como medios».

Tratemos de entender esta última formulación con un ejemplo: cuando alguien se reserva el derecho a mentir en las situaciones en las que le parezca conveniente, en realidad lo que está haciendo es manipular a las personas que le rodean para obtener una ventaja personal de algún tipo. Esta conducta, según Kant, no respeta la dignidad de los demás, sino que los utiliza como medios para sacar un beneficio individual. Kant nos indica que en lugar de esto debemos esforzarnos por tratar a los demás como fines en sí mismos que se merecen nuestro respeto.

En la ética kantiana, la razón desempeña un papel fundamental: Kant insiste en la importancia de la autonomía del individuo, que debe ser quien elabore racionalmente sus propias reglas. Para ser válidas, estas deben ajustarse al imperativo categórico. Sin embargo, esta condición no nos dice cuál debe ser el contenido específico de las reglas, sino que únicamente nos señala el procedimiento para elaborarlas. Por eso la propuesta de Kant no es una ética material, sino formal.

Ética y ciudadanía, Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (http://recursostic.educacion.es/secundaria/edad/4esoetica/quincena2/index_quincena2.htm). Coordinación: Simón Royo Hernández. Autores: Julián Jesús Martínez López, Pedro Fernández Liria, María José Serrano de la Cruz, Concepción Pérez García, César Prestel Alfonso, Óscar Sánchez Vadillo, Simón Royo Hernández.

La teoría de Kant es considerada deontológica: insiste en la necesidad de cumplir siempre con nuestro deber, sean cuales sean las consecuencias. De hecho, Kant creía que no somos responsables de las posibles consecuencias de nuestros actos, ya que muchas veces los efectos de nuestro comportamiento escapan a nuestro control. De lo que sí somos moralmente responsables es de cumplir con nuestra obligación. Por eso, la actitud éticamente correcta consiste en actuar siempre respetando el deber, que para Kant se basa en elegir normas que podamos querer que se conviertan en universales y que al mismo tiempo respeten la dignidad de todos los seres humanos.


CUESTIONES PARA REPASAR LOS CONTENIDOS:

  1. ¿Por qué parece resultar hoy en día muy necesaria la reflexión ética?
  2. ¿Qué significan los términos autonomía y heteronomía en relación con la moral? Explícalo con ejemplos.
  3. ¿Cuál es el procedimiento que, según Kant, debemos seguir para elaborar nuestras propias normas morales? Usa ejemplos para explicarlo.
  4. ¿Qué es lo que te ha parecido más interesante de este tema? ¿Por qué?
  5. ¿Te gustaría profundizar en alguno de los temas tratados? ¿En cuál/cuáles? ¿Por qué?

Una visita clandestina a la tenebrosa fábrica china de los iPhone (Infobae, 25 de junio de 2017)